viernes, 18 de mayo de 2012

La elegía de Ms. Carson hecha movimiento (Movement Transforms a Poet’s Elegy)




El artículo que seguidamente propongo y que he traducido del inglés fue publicado en The New York Times el 13 de mayo de 2012. Su autor es Brian Seibert. Me ha interesado no por su estilo ni por su discurso, sino por su tema. Otra vez volvemos a la relación entre ballet, literatura y tradición clásica, una obsesión que cada vez ocupa más espacio en mis estudios y mis intereses. 

En este caso estamos en presencia de una crítica bastante impresionista y  a veces poco feliz de una puesta que parte del libro de la poeta Anne Carson cuyo título es Nox y dialoga con la obra del poeta latino Catulo, en específico, con su hermosa elegía a la muerte del hermano. 

En esta entrada podréis ver imágenes y grabaciones de una puesta de la obra danzaria que no es exactamente la que se comenta en la crítica, pero que corresponde al mismo ballet en otra locación. 


El movimiento transforma la Elegía de una poeta
(Movement Transforms a Poet´s Elegy)




Autor: Brian Seibert
Traducción: Yoandy Cabrera


Nox, de la poeta y clasicista Anne Carson, es un libro extraordinario, y no solo porque viene en una caja y se despliega como un acordeón. Es una elegía por el hermano de Ms. Carson y además una traducción de una elegía del poeta romano Catulo. Como todas las elegías, Nox es un amasijo de palabras que tiende al mutismo.

Y si vais a presentaros ante bailarines, ¿por qué no escoger a algunos extraordinarios? El bailarín que solicitó Ms. Carson fue Rashaun Mitchell, y la Nox que se presentó en el Proyecto Danspace en la Iglesia St. Mark el jueves es un dúo para este extraordinario ex-alumno de Merce Cunningham, y para otro, Silas Riener. (La coreografía es de Mr. Mitchell en colaboración con Mr. Riener).

En el comienzo, Mr. Mitchell pasea tranquilamente el perímetro de la nave. Se sienta en el suelo y se une a la audiencia alzando la vista hacia el balcón y a las vidrieras de colores. La luz inunda hacia adentro desde varias puertas. Él espera, y entonces Mr. Riener corre a través del nivel más alto, una aparición.

Ms. Anne Carson
Cuando Mr. Riener reaparece abajo, se está moviendo con velocidad alarmante. Es lo que Ms. Carson llama “un espíritu azotado por el viento”. Chocando contra una esquina, se cae hacia atrás, hasta que sus brazos se enganchan en una columna. De un equilibrio inestable a otro, cae. La voz grabada de Ms. Carson recita a Catulo en latín.


La respuesta de Mr. Mitchell es arrastrar a Mr. Riener por el suelo, para lanzarlo contra un muro. Por un momento parece como si Mr. Riener quisiera abrirse paso a través del muro, o derribarlo. Tiene un ataque epiléptico, y Mr. Mitchell observa. Cerca del umbral de la entrada de en frente Mr. Riener se mueve por medio de posturas voluptuoso y extraño. Como una ráfaga de viento sale, y las luces se apagan. “Nox” es “noche” en latín.
Los dos hombres no están solos. Ms. Carson y el artista Robert Currie manejan retroproyectores, dispositivos pedagógicos transformados para propósitos no pedagógicos. La voz grabada de Ms. Carson lee de su libro-collage de memorias y de erudición remodelada. Mr. Mitchell continúa un solo, como si realizara patinaje artístico. Pero una sombra pasa por sobre la vidriera, y Mr. Riener reaparece en el balcón, ambos caminando y arqueándose hacia atrás hasta que este cae a través de una entrada encendida.
Casi podríais decir que la danza es sobre ese arqueo, la cabeza inclinada hacia atrás, el cuerpo cediendo, quizá hacia el destino. Las cabezas de ambos hombres cayendo hacia atrás  les quita el equilibrio en las caídas. Bajan y se agarran mutuamente, o no. Cuando se arquean contra un muro, sus cabezas desaparecen. Considerando la etimología del libro de Ms. Carson, parece apropiado notar la raíz latina de “cabeza” en la palabra “capitular”.
Mr. Riener debe de ser el hermano muerto, pero también puede ser Mr. Mitchell. El sentimiento fraternal es fuerte, la ambigüedad rica. El escenario eclesiástico – las vidrieras de colores, las entradas encendidas – casi sobrecarga la obra, y las oleadas eléctricas en la música de Benjamin Miller amenazan con lanzar una antigua sesión de espiritismo en el territorio del cine de horror. Aún el modo en que una fuerza caótica  parece atravesar  el clasicismo del entrenamiento de los bailarines de Cunningham es un ataque análogo al modo en que el dolor atraviesa el intento erudito de Ms. Carson para contenerlo.
La juventud y belleza de los bailarines conllevan a que las imágenes de uno se reduzcan antes que su promotor, pero no podría evitar pensar en la muerte de un anciano. Si bien Mr. Mitchell and Mr. Reiner posiblemente serán asociados para siempre con Cunningham, una empresa artísticamente satisfactoria como esta  debe ser vista como una validación a esta parte de las carreras de estos dos hombres sumamente talentosos. Frescos troncos y nuevos pastos.



No hay comentarios:

Publicar un comentario