domingo, 18 de septiembre de 2011

Fundación de la isla



Invençâo de Orfeu de Jorge Lima (1893-1953) es un largo poema en diez cantos que la crítica especializada brasileña ubica en las puertas mismas de la posmodernidad en Brasil. El autor, un médico, crítico, poeta y novelista muy reconocido, escribió el texto un año antes de morir, en 1952, lo cual ha hecho que biógrafos y estudiosos de la literatura relacionen el personaje mítico de Orfeo, sus características y su relación directa con la muerte y la poesía, con este enorme poema, de momentos líricos inolvidables, y con la cercanía y circunstancias del fallecimiento del autor. El texto es un palimpsesto verbal, de un epicismo intermitente, inconexo, lleno de citas entrecruzadas (Dante, Camões, Virgílio, Homero, Ovídio, John Donne, Rimbaud, Gerard Manley Hopkins), sin un tiempo lineal, sin pretensiones cronotópicas.

Pero al asumir Brasil como una isla, como la base misma del infierno, al dialogar el poeta de forma directa con el mar: todo ello, evidentemente, me hace crear relaciones con Cuba, con la "insularidad", con la visión piñeriana, y si a ello unimos la cercanía entre el pueblo brasileño y el cubano, no solo en cuanto a transculturación y a razas, sino también en cuanto a historia y cultura, y por encima de todo a esa rara capacidad que compartimos de saber unir la espontaneidad a la pobreza, de encontrar en la escasez también identidad y fuerzas, este poema se vuelve un bien común, un guiño entre dos pueblos que se aman y se reconocen como semejantes. Y en medio de ello, otra vez, como una sombra, como un puente, está la cultura grecolatina. Orfeo habla portugués y conoce, mejor que muchos, los carnavales de Río. En medio de las aguas esta vez, funda una tierra de fugas, entre la esperanza y el fatum, entre el don y el castigo que es ser, que es estar, que es cargar con una isla como un cáncer necesario y doloroso.

Invencção de Orfeu (1952) de Jorge de Lima

FUNDAÇÃO DA ILHA

II


A ilha ninguém achou

porque todos a sabíamos.

Mesmo nos olhos havia

Uma clara geografia.

Mesmo nesse fim de mar
qualquer ilha se encontrava,
mesmo sem mar e sem fim,
mesmo sem terra e sem mim

Mesmo sem naus e sem rumos,
mesmo sem vagas e areias,
há sempre um copo de mar
para um homem navegar.

Nem achada e nem não vista
nem descrita e nem viagem,
há aventuras de partidas
porém nunca acontecidas.

Chegados nunca chegamos
eu e a ilha movediça.
Móvel terra, céu incerto,
mundo jamais descoberto.

Indícios de canibais,
sinais do céu e sargaços,
aqui um mundo escondido
geme num búzio perdido.

Rosa de ventos na testa,
maré rasa, aljôfre, pérolas,
domingos de pascoelas.
E esse veleiro sem velas!

Afinal: ilha de praias.
Quereis outros achamentos
além dessas ventanias
tão tristes, tão alegrias?




Traducción de Yoandy Cabrera

Invención de Orfeo (1952) de Jorge de Lima

Fundación de la isla

II

A la isla ninguno la encontró
porque todos la sabíamos.
Incluso en los ojos había
una clara geografía.

Incluso en el fin del mar
cualquier isla se encontraba,
incluso sin mar y sin fin,
incluso sin tierra y sin mí.

Incluso sin naves ni rumbos,
incluso sin olas ni arenas,
hay siempre un vaso de mar
para un hombre navegar.

Ni encontrada ni vista
ni descrita ni viaje,
hay aventuras de partidas
sin embargo nunca acontecidas.

Próximos nunca llegamos
yo y la isla movediza.
Móvil tierra, cielo incierto,
mundo jamás descubierto.

Indicios de caníbales,
señales del cielo y sargazos,
aquí un mundo escondido
gime en un buzo perdido.

Rosa de vientos en la cabeza,
Marea rasa, aljófar, perlas,
domingos de pascuas.
¡Es ese velero sin velas!

Al final: isla de playas.
¿Queréis otros hallazgos
más allá de esos vientos
tan tristes, tan alegres?


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