lunes, 25 de octubre de 2010

ALAMEDA DE PAULA



A Dashiell Hernández

Dobla las manos al vacío
como si fuera el último gesto
que izamos en la tarde nacional

Olvida por un instante el café
siente cómo pasan los muertos
de la patria
por el pasillo colonial
que dejan nuestras palabras

Respira durante unos segundos
sobre el banco que nos enfrenta al mar
la callada destrucción prematura de la isla
el muelle de luz
desaparecido con el sombrero
que nos hará invisibles al caer la noche

Aspira tu porción de salitre
y palpa la tarde que
como un altar que el empleado apaga
guarda sus ídolos rotos hasta el amanecer

1 comentario:

  1. Buen texto, sin duda. Gracias, sigue escribiendo asi y cierra los ojos.
    Ad Guerra

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