jueves, 3 de diciembre de 2009

No intentemos el amor nunca

a luis cernuda

hemos renunciado a la costumbre
y me veo otra vez en el almendro
entre campos inmensos de tabaco
bajo la tela blanca y amarga

la piedra contra el dedo de mis diecisiete años
agachado entre las hojas
intento machucar la almendra en el descanso
en el paso de un surco a otro
alcanzar el fruto seco muerto

queda el hueco en la madera
la semilla imposible
su molde en el vacío

y ahora lejos de los campos de las movilizaciones
del preuniversitario
caminando frente al museo de la revolución
vuelve la cáscara abierta envejecida dura
molde del abismo o del amor

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